Murió mi tío. El hermano de mi vieja.
Mi vieja se vino desde Comodoro para verlo y llegó tarde.
Después de que vio el cuerpo vino al depto y nos tomamos un café.
No recuerdo que cagada se mandó (tiro el café, le puso mucha azucar, se le cayó una factura al piso, una boludez así) pero para restarle importancia yo dije "No es la muerte de nad-el segundo más incómodo de toda mi vida-die" (sí, con doble "d")
Luego, el segundo segundo más incómodo de mi vida, hasta mi oportuno y veloz (gracias a la genética por mi velocidad de pensamiento) cambio de tema.
La pucha con los actos fallidos.
Tema del día:
Fantasmas, del disco La era del Sonido de Pablo Dacal. 2008? o 2009?
2007
sábado, 14 de noviembre de 2009
martes, 27 de octubre de 2009
Pffff
Hace un rato me quisieron robar por 18va vez desde que estoy en BA.
Gracias a dios por la ineptitud de los chiris porteños.
En serio, a ver, si estás corriendo hacia alguien que pesa la mitad que vos para cortarle el paso mientras él corre hacia vos (escapándose de tus cuatro amigos que fueron lo suficientemente obvios como para verlos a media cuadra de distancia), intentá agarrarlo, o tirale una trompada a la carrera o una patada a media altura. Lo que no tenés que hacer es tirarte al piso para ver si le podés encajar una zancadilla.
Estuve a punto de tirarle una escupida mientras me veía pasar desde el piso, pero me dio un poco de pudor por su pobre ego.
Espero que les haya sido útil este servicio a la comunidad.
Otro tema:
Tímido, yo?
Naaaaaa
Te parece?
Igual todo se está volviendo muy divertido, me gusta esto.
Tema del día:
Toothpaste Kisses, del Colour it in del '08, de los Maccabees
Gracias a dios por la ineptitud de los chiris porteños.
En serio, a ver, si estás corriendo hacia alguien que pesa la mitad que vos para cortarle el paso mientras él corre hacia vos (escapándose de tus cuatro amigos que fueron lo suficientemente obvios como para verlos a media cuadra de distancia), intentá agarrarlo, o tirale una trompada a la carrera o una patada a media altura. Lo que no tenés que hacer es tirarte al piso para ver si le podés encajar una zancadilla.
Estuve a punto de tirarle una escupida mientras me veía pasar desde el piso, pero me dio un poco de pudor por su pobre ego.
Espero que les haya sido útil este servicio a la comunidad.
Otro tema:
Tímido, yo?
Naaaaaa
Te parece?
Igual todo se está volviendo muy divertido, me gusta esto.
Tema del día:
Toothpaste Kisses, del Colour it in del '08, de los Maccabees
jueves, 20 de agosto de 2009
Qué hago?
Coqueteo con una chica. Es un coqueteo lo suficientemente claro como para que los dos sepamos que pasa algo, pero lo suficientemente inocente para que no le pueda partir la boca sin posibles problemas.
Luego se acaba el coqueteo, silencio. Escuchamos la música. Nos miramos de reojo.
Qué pasa por mi cabeza?
"Ahora qué mierda hago? Le toco una teta y veo su reacción? Si no me pega es que está todo bien"
No, en serio. Eso es lo más inteligente que se me ocurrió.
Al final no lo hice, y creo que dormí como boludo...
Sólo el tiempo dirá si fui un sabio, un boludo o ambas cosas...
Tema del día:
Jesus don't want me for a sunbeam, del mtv unplugged in New York de Nirvana. Creo que fue en el '94. Pero ya no confío ni un poquito en mi capacidad para recordar fechas de discos.
Luego se acaba el coqueteo, silencio. Escuchamos la música. Nos miramos de reojo.
Qué pasa por mi cabeza?
"Ahora qué mierda hago? Le toco una teta y veo su reacción? Si no me pega es que está todo bien"
No, en serio. Eso es lo más inteligente que se me ocurrió.
Al final no lo hice, y creo que dormí como boludo...
Sólo el tiempo dirá si fui un sabio, un boludo o ambas cosas...
Tema del día:
Jesus don't want me for a sunbeam, del mtv unplugged in New York de Nirvana. Creo que fue en el '94. Pero ya no confío ni un poquito en mi capacidad para recordar fechas de discos.
martes, 4 de agosto de 2009
Punto cumbre
El highlight del fin de semana:
Un flaco, amigo de un conocido de una sueca que se estaba quedando un par de días en casa. En el boliche. Hablamos un rato. Se aleja. Vuelve a los 15 minutos.
"Estaba bailando con unas abogadas, pero son re caretas, no me querían dar la mano porque me la estaba lamiendo."
Procede a lamerse la mano.
"Después les quise dar la izquierda, pero tampoco quisieron aunque todavía no me la había lamido"
Procede a lamerse la otra mano.
No, no sé con qué se estaba dando.
Pero tengo un par de ideas.
Tema del día:
El rito, de Gustavo Ceratti. La versión de 11 episodios sinfónicos, 2001
Un flaco, amigo de un conocido de una sueca que se estaba quedando un par de días en casa. En el boliche. Hablamos un rato. Se aleja. Vuelve a los 15 minutos.
"Estaba bailando con unas abogadas, pero son re caretas, no me querían dar la mano porque me la estaba lamiendo."
Procede a lamerse la mano.
"Después les quise dar la izquierda, pero tampoco quisieron aunque todavía no me la había lamido"
Procede a lamerse la otra mano.
No, no sé con qué se estaba dando.
Pero tengo un par de ideas.
Tema del día:
El rito, de Gustavo Ceratti. La versión de 11 episodios sinfónicos, 2001
sábado, 20 de junio de 2009
Jodido
Entre insomne y resfriado, decidido a no ir hoy sábado a la uni, leo (dos posts abajo) "Bienvenidos al 2009, año del acto"
Mierda, que jodido que me lo puse.
Pero me parece que me falta un empujoncito y puedo hacer que el año se gane el título.
Ok, iba a escribir un poco más, pero me duele la cabeza. Lo dejo para otro día.
Tema del día:
A Starosta, el Idiota. De Artaud, pescado rabioso. '78?. Vámonos de aquí
Edit: Flashee cualquiera, era del '73
Mierda, que jodido que me lo puse.
Pero me parece que me falta un empujoncito y puedo hacer que el año se gane el título.
Ok, iba a escribir un poco más, pero me duele la cabeza. Lo dejo para otro día.
Tema del día:
A Starosta, el Idiota. De Artaud, pescado rabioso. '78?. Vámonos de aquí
Edit: Flashee cualquiera, era del '73
sábado, 7 de febrero de 2009
Traba
Hoy me salió decir "Sabés hace cuál no toco mucho?" en vez de "Sabés cuál hace mucho que no toco?"
Lo más triste de todo es que estaba hablando conmigo mismo
Tema del día:
El búho, de Lisandro Aristimuño. Del disco 39° del 2007
Lo más triste de todo es que estaba hablando conmigo mismo
Tema del día:
El búho, de Lisandro Aristimuño. Del disco 39° del 2007
viernes, 23 de enero de 2009
Acto
Estoy hablando con amigos, el tema me interesa: una chica me está esperando y no puedo decir que no. Voy hacia el colectivo, el extraño lugar indicado para nuestra reunión. Colectivo de línea, vacío. Ella y el chofer. Ella. Parada en el pasillo esperándome. Ella.
La conozco. Me conoce. Es una de esas amigas que no veo hace mucho y ya no tenemos nada en común, pero con las que nos la rebuscamos para reírnos cuando nos encontramos. Ella. Mucho más linda que lo que recordaba. Parada en el pasillo, esperándome.
Dudo en subir, luego dudo en pagar el pasaje, lo único que me anima es saber que ella no me va a reconocer. El pelo me tapa sólo la mitad de la cara y no hace tanto que dejé de verla, pero sé que si no le digo quien soy no me va a reconocer. Tendría que hacerlo, pero si no le digo quien soy no me va a reconocer.
Creo que no nos dijimos nada, creo. De cualquier forma su sonrisa hubiese bastado mil veces. El beso fue hermoso, profundo, eterno. Nos buscamos las almas el uno al otro y cada uno en sí mismo. Ella sabía quien soy, pero si yo no se lo decía no lo iba a demostrar.
Cuando fuimos al fondo (el único lugar que podía ofrecerle, nuestro universo transitorio) busqué inútilmente proteger nuestra intimidad. Tapé las ventanas con unos trapos y pretendí construir una cortina para el pasillo, pero su sonrisa me detuvo. Hubiera impedido que nade para salvarme de un naufragio.
Luego sólo recuerdo el abrazo (hermoso, profundo, eterno) y la penetración, supongo que perdí el conocimiento mirando sus labios.
Cuando volví en mí ya no era ella. Era otra conocida, acariciándome semidesnuda con vergüenza en los ojos. Me senté en un asiento alejado, sólo por respeto, esperando el momento en el que mi dijera con la mirada que podía acercarme. Los dos queríamos pero era demasiado complicado, así que decidimos hacer tiempo. Yo planeé nuevas formas de cubrir nuestra pequeña cuna (ya no era un universo) mientras ella se rizaba el pelo con las manos, perdida en algún pensamiento que no compartió.
Ahora que lo pienso era inevitable que pase; el colectivo paró y se bajó nuestro momento, al mismo tiempo que subían nuevos pasajeros. Un llanto de bebé me devolvió la razón, y mientras pensaba si nuestro momento podría alcanzar de una carrera al colectivo, descubrí horrorizado que los nuevos inquilinos de asientos eran mi familia.
Luego de los saludos de rigor (a mí y a ella, era evidente que aunque estuviéramos lejos estábamos juntos), ella rompe en llanto, mi viejo intenta calmarla y ella inventa excusas innecesarias. Yo me acerco despacio, confiado. Le corro el pelo de la cara, le seco las lágrimas y me arrodillo para abrazarla.
Su reacción es tan obvia que me sorprende, intenta soltarse, decirme que no quiere. Yo le digo que no pasa nada, que va a estar bien, que sé que es lo que le duele y que no tiene por que llorar. Ella me solloza que no me ama y me lo repite hasta que la callo con mi "esta bien, ya sé, ya sé" (por qué no le dije que yo tampoco? por qué? es lo que más me atormenta de todo lo que pasó) y la abrazo más fuerte para pedirle que simule un instante, que está mi familia.
Cuando termina nuestro abrazo (llano, seco, inútil) nos sonreímos con la última cordialidad que nos queda y, mientras ella se baja, pienso si mañana cuando la vea debo decirle que era yo, sabiendo que si no se lo digo no se va a animar a demostrarme que me reconoció.
Miro por la ventana, la veo hablando con el chico que la vino a rescatar. Me lleno de un rencor repentino que no puedo controlar: odio, envidia, inseguridad.
Me despierto, diez de la mañana. Me visto y me voy a la playa sin desayunar.
Bienvenidos a Comodoro, hogar de la nada y de las situaciones raras (no por extravagantes, claro, sino por incómodas)
Bienvenidos al dosmilnueve, año del acto
Tema del día:
Desde el viento en la montaña hasta la espuma del mar, de Pez. Del disco El sol detrás del sol, del 2002
La conozco. Me conoce. Es una de esas amigas que no veo hace mucho y ya no tenemos nada en común, pero con las que nos la rebuscamos para reírnos cuando nos encontramos. Ella. Mucho más linda que lo que recordaba. Parada en el pasillo, esperándome.
Dudo en subir, luego dudo en pagar el pasaje, lo único que me anima es saber que ella no me va a reconocer. El pelo me tapa sólo la mitad de la cara y no hace tanto que dejé de verla, pero sé que si no le digo quien soy no me va a reconocer. Tendría que hacerlo, pero si no le digo quien soy no me va a reconocer.
Creo que no nos dijimos nada, creo. De cualquier forma su sonrisa hubiese bastado mil veces. El beso fue hermoso, profundo, eterno. Nos buscamos las almas el uno al otro y cada uno en sí mismo. Ella sabía quien soy, pero si yo no se lo decía no lo iba a demostrar.
Cuando fuimos al fondo (el único lugar que podía ofrecerle, nuestro universo transitorio) busqué inútilmente proteger nuestra intimidad. Tapé las ventanas con unos trapos y pretendí construir una cortina para el pasillo, pero su sonrisa me detuvo. Hubiera impedido que nade para salvarme de un naufragio.
Luego sólo recuerdo el abrazo (hermoso, profundo, eterno) y la penetración, supongo que perdí el conocimiento mirando sus labios.
Cuando volví en mí ya no era ella. Era otra conocida, acariciándome semidesnuda con vergüenza en los ojos. Me senté en un asiento alejado, sólo por respeto, esperando el momento en el que mi dijera con la mirada que podía acercarme. Los dos queríamos pero era demasiado complicado, así que decidimos hacer tiempo. Yo planeé nuevas formas de cubrir nuestra pequeña cuna (ya no era un universo) mientras ella se rizaba el pelo con las manos, perdida en algún pensamiento que no compartió.
Ahora que lo pienso era inevitable que pase; el colectivo paró y se bajó nuestro momento, al mismo tiempo que subían nuevos pasajeros. Un llanto de bebé me devolvió la razón, y mientras pensaba si nuestro momento podría alcanzar de una carrera al colectivo, descubrí horrorizado que los nuevos inquilinos de asientos eran mi familia.
Luego de los saludos de rigor (a mí y a ella, era evidente que aunque estuviéramos lejos estábamos juntos), ella rompe en llanto, mi viejo intenta calmarla y ella inventa excusas innecesarias. Yo me acerco despacio, confiado. Le corro el pelo de la cara, le seco las lágrimas y me arrodillo para abrazarla.
Su reacción es tan obvia que me sorprende, intenta soltarse, decirme que no quiere. Yo le digo que no pasa nada, que va a estar bien, que sé que es lo que le duele y que no tiene por que llorar. Ella me solloza que no me ama y me lo repite hasta que la callo con mi "esta bien, ya sé, ya sé" (por qué no le dije que yo tampoco? por qué? es lo que más me atormenta de todo lo que pasó) y la abrazo más fuerte para pedirle que simule un instante, que está mi familia.
Cuando termina nuestro abrazo (llano, seco, inútil) nos sonreímos con la última cordialidad que nos queda y, mientras ella se baja, pienso si mañana cuando la vea debo decirle que era yo, sabiendo que si no se lo digo no se va a animar a demostrarme que me reconoció.
Miro por la ventana, la veo hablando con el chico que la vino a rescatar. Me lleno de un rencor repentino que no puedo controlar: odio, envidia, inseguridad.
Me despierto, diez de la mañana. Me visto y me voy a la playa sin desayunar.
Bienvenidos a Comodoro, hogar de la nada y de las situaciones raras (no por extravagantes, claro, sino por incómodas)
Bienvenidos al dosmilnueve, año del acto
Tema del día:
Desde el viento en la montaña hasta la espuma del mar, de Pez. Del disco El sol detrás del sol, del 2002
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