domingo, 6 de octubre de 2013

2 lasagnas
3 jamón
1 queso manteporsalú
1 queso rallado
2 salsa blanca
1 litro leche
1 lata de choclo
2 new age
carne falda
1 coca
2 salsa de tomate
legui

La lista de compras de la lasagna más rica de la historia

Tema del día:
Drugs, de Adam Green. Jacket Full of Danger, 2006.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Diario de mi oreja izquierda

La siguiente es una transcripción no textual de una conversación (bah, parece que un monólogo, probablemente en inglés) que fue gritada en mi oreja izquierda en una fiesta hace poco más de un año. La encontré hace unos días. Al parecer lo escribí cuando volví a mi casa, ¿por qué? supongo que porque en poquitísimas palabras medio inconexas se dibuja una persona, y eso me parece genial.

Decime si tengo que parar, porque me siento ridícula hablando con vos, tengo 10 años más que vos. Pero bueno, la primera vez que hablé con ella, ¿te acordás? En la parte de atrás del auto en el que íbamos. Bueno, ella es muy buena contando historias, pero también es muy buena escuchando. Y me gustaría llegar a conocerla hasta el punto de no quererla.
Y esto de poder tener una casa me encanta, y va a ser muy loco. Y voy a poder tener flores en la mesa, y hacer fiestas. O por lo menos invitarlos a cenar, y cocinar para ustedes, y va a ser hermoso, pero es en Buenos Aires, y no soy una chica de ciudad, necesito el campo. Esos días de camping fueron hermosos, y necesito eso pero voy a estar en Capital. Y ahora voy a parar porque estoy a punto de dejarte sordo.

Tema del día:
No dispares, de Juana Chang.

lunes, 25 de abril de 2011

Orden 2

No deja de sorprenderme mi capacidad para complicar palabras simples. Mi ligera obsesión con el idioma puede ser útil en la profesión que elegí, pero analizar por media hora las diferencias (pragmáticas) entre "te quiero ver" y "quiero verte", cuando realmente lo que importaba es que tenía ganas de verla y quería decirlo, puede ser un poco poco sano.

Tampoco deja de sorprenderme lo estimulante que puede ser querer decirle a alguien nuevo que lo querés ver, aunque sepas que probablemente en un par de semanas vayas a estar mirando para otro lado.


Al final me decidí por "te quiero ver". Creo que fue una buena elección.


Tema del día: Sweet Road, del Sung Tongs del 2004 de Animal Collective.

jueves, 19 de agosto de 2010

Orden

Si de golpe te ves comiendo de pie en la cocina, con un cucharón y directamente desde la olla, alegrate, tu situación sólo puede mejorar.

O

Si de golpe te ves comiendo con un cucharón y directamente desde la olla, de pie en la cocina, alegrate, tu situación sólo puede mejorar.

O

Si de golpe te ves comiendo directamente desde la olla con un cucharón, de pie en la cocina, alegrate, tu situación sólo puede mejorar.

Y así hasta el infinito (en realidad hasta el factorial de 3 (o sea 6)).
Creo que la última opción es la mejor, no?

Bueno, iba a escribir un poco sobre el tema (que me surgió realmente de estar en esa situación y no saber cuál era la mejor forma de plasmarla) pero me acaban de hacer encular así que se van a cagar.

Tema del día:
Radar Detector de Darwin Deez, que todavía no tiene disco pero hay videíto en youtube. Lo vi de nuevo y me desenculé.

lunes, 2 de agosto de 2010

Diálogo

- Sabés que me gustás un montón?
- En serio? nunca me lo demostraste.
- Sí, ya sé... Me parece que mi yo que maneja las artes tiene unos 18 o tal vez 19 años y está creciendo sano y fuerte, mi lado nerd que maneja computadoras y matématicas tiene unos 50 y tal vez no esté muriendo pero seguro está estancado y poco feliz, y mi yo que lidia con las mujeres tiene unos 12. O sea, ya no creo que son asquerosas, pero todavía siento la necesidad de sacarles la lengua y tirarles cosas de tanto en tanto.
- (Pequeña sonrisa entre empática e incrédula)
- El tema es, creo que podría enamorarme de vos si nos seguimos viendo, y me gustaría seguirnos viendo y enamorarme de vos aunque vos no lo hagas. Supongo que no me entenderás, pero en este momento siento que estoy feliz, pero es un feliz de "nada malo me pasa hace mucho, así que no tengo por que estar triste" feliz, y no estoy feliz con este tipo de felicidad, por lo que prefiero enamorarme de vos y, en el peor de los casos, sentirme miserable por un montón de tiempo y tener que olvidarte y darme cuenta de que tengo razones para ser feliz que ser feliz continuamente.
- ...
- Probablemente es lo más romántico que te han dicho en mucho tiempo, no? sé que soy un imbécil. Pero el tema es que conozco un montón de chicas geniales de las que podría enamorarme si estuviera un poquito más cuerdo pero, mierda, esto me suena increíblemente cursi aún antes de decirlo, tenés un brillo especial en los ojos, y una sonrisa distinta, como si no sólo no te importara que tenga la edad emocional de un chico de 12 años, sino que pudieras disfrutarlo como una chica de 12 años, y, por dios, no estoy queriendo decir que me gusten las chicas de 12 años, sino simplemente que tenés una cualidad especial que me encanta.
- ...
- Guau, incómodo, no?
- Sí.

Pepe el romántico
Y, evidentemente, narcisita.

Tema del día:
She said she said, del Revolver de lo' bitle.

domingo, 27 de junio de 2010

Surreal

Vamos por partes. En mis casi 6 años y medio de vida capitalina me han intentado robar, por suerte infructuosamente, 22 veces. No es joda.
Desde un pibe que sólo sabía decir "dame todo o te pincho" y que terminó evitando que me pise un auto hasta una pareja con una escopeta (sí, una escopeta). Desde uno que confundía a Fito con Calamaro hasta uno que me devolvió la billetera porque estaba vacía. Desde uno que terminó aceptando que no le dé nada a cambio de chocolates patagónicos (a traer la próxima vez que vuelva a mis pagos) y que, un par de días después, impidió que me afane otro flaco que tenía un cuchillo ("Dejalo, dejalo que con ese está todo bien. ¡Nunca un peso vos chubut, eh!") hasta un grupo que me apuró con una tabla (ni siquiera un palo, ¡una tabla!) y no se quiso llevar mi ahora difunto discman.
Tengo una suerte rara con este tipo de situaciones. No creo que nadie que haya sufrido dos o tres intentos de asalto diga que tiene suerte, pero el hecho de llevar a cuestas 22 y que todavía no me hayan robado nada implica algún tipo de suerte positiva. Atraigo este tipo de situaciones y salgo ileso.
Todo esto es un prólogo a la siguiente situación: sábado, 11 de la noche, llegando a la casa de una amiga en Boedo, levité de pera en una mano y chocolate en otra para regalarle a la cumpleañera. Toco timbre y espero, inutilmente, porque no se escuchaba, que me abran. Me doy vuelta y miro hacia la calle para ver a un flaco en bicicleta. Re pancho él, en una bicicleta playera, andando despacito, me mira tranquilo, sigue de largo y dobla en la esquina. Detalle: tenía una media en la cabeza. ¿Se entiende? ¡Una fucking media! Muy tranquilo él pedaleando mientras yo me hacía la película de que recién salía de afanar un banco. En bicicleta.

Fútbol sí, libros no.
Patria o Verón.

Tema del día:
Satisfied, del The swimming hour del Andrew Bird's Bowl of Fire del 2001

miércoles, 19 de mayo de 2010

Dos cosas dos

Hoy, preparándome el desayuno. Abro la alacena y agarro la lata (que en realidad es de plástico) donde guardamos el nesquik. Vacía. Me pongo a protestar internamente (tal vez se me escapó una puteadita por lo bajo) porque nunca nos acordamos de hacer la compra preventiva de nesquik y siempre se nos acaba y no tenía ganas de bajar a comprar y además por qué tenía que ir yo si siempre lo compro yo y mi primo todavía no limpió el baño que es un asco menos va a ir a comprar nesquik, total a él que le hace si come lo que haya y el boludo que ahora se tiene que conformar con ponerle azúcar y tal vez un poco de cereal, pero definitivamente nada de nesquik, a la leche matutina soy yo. Agarro el tarro de azúcar y bajo la mirada hacia mi taza, momento en el cuál me doy cuenta de que me estaba preparando un .
Para pensar...

Hace dos semanas cumplió años mi vieja, y luego de su cumpleaños se me ocurrió que estaría bueno regalarle algo. Como vivo lejos siento que la fecha exacta no importa, así que me embarqué en la búsqueda un par de días después. Recordé que ella había hablado de un libro que pretendía meter en el programa alguna de sus materias pero que había perdido o prestado o algo y que no se conseguía en Comodoro.
Nunca he sido un gran comprador de libros. En mi casa siempre hubieron más libros de los que puedo leer en una vida (al menos con mi ritmo de lectura (que no es bajo)) y siempre encontré alguno que me interese. Desde que vivo solo mi biblioteca está formada por mis pocos libros más una colección variable de prestados por mi vieja o por algún amigo.
Las veces que, sin embargo, he tenido que comprar libros las resolví rápidamente. Vivo rodeado de librerías, y si una pasadita por las más importantes no solucionaba mi problema, una vuelta por calle Corrientes concluía todo.
Ahora bien, en estas semanas aprendí que si estás buscando un libro que se editó por última vez en 1996, aunque sea de un autor genial y semifamoso y editado por una de las casas más importantes de latinoamérica, la tarea puede resultar cuesta arriba. Esta fue la primera vez que una vueltita por calle Corrientes no concluyó nada. El libro lo conseguí de segunda mano en mercadolibre. Había dos copias, una cerca de casa y una en villa lugano. Lo tengo que pasar a retirar ahora.
Pero, ¿y si no hubiera estado en mercadolibre? ¿Un libro desaparece? ¿Puede desaparecer? No hablo de cualquier librito de hijo de vecino, sino de uno de los mejores libros (según tengo entendido) de uno de los escritores chilenos más importantes. ¿Y no está más?

Tema del día:
Holiday, de Albert Hammond Jr. Yours to keep, 2006.